Como les
comente en otra oportunidad es importante eliminar los cordones que nos atan a
otras personas, así mismo es importante finalizar los contratos que tenemos con
otros, cabe destacar que en líneas generales todo contrato implica estar en un
proceso de aprendizaje de la situación en la que nos encontramos y sobre la
cual trata el contrato.
Los
contratos son realizados por las almas e implican una aceptación de parte de
todos los involucrados de lo que allí está establecido.
Hoy
comenzaremos con el ciclo de distintos procesos para la eliminación de
Contratos.
Empezaremos con:
En la vida diaria siempre se establecen acuerdos o contratos
psíquicos con los demás. Algunos se corresponden con acuerdos conscientes, tales
como una cita para comer o quedar con el compañero de piso en que uno hará la colada
si el otro prepara la cena. Cuando la actividad finaliza, el contrato se disuelve
y no quedan lazos. Sin embargo, hay muchos tipos de contratos totalmente inconscientes
o subconscientes que se establecen con los demás.
Por ejemplo, puedes
tener un amigo con una inclinación fuerte a culpar a los demás. Tú, por otro lado,
puedes temer llevar la contraria a alguien por miedo a que se enfade contigo y pierdas
su amistad. De modo que este amigo y tú habéis creado un acuerdo inconsciente: Siempre
te pondrás de su lado contra los demás en cualquier caso, y tu amigo nunca se enfadará
contigo.
Este tipo de contrato
es muy codependiente. Ayudas a este amigo a persistir en su actitud acusadora
y negativa y él hace que no pierdas el miedo a la ira y al rechazo. Ninguno de los dos tiene mucha libertad para crecer y evolucionar en estas
áreas de la vida. Por lo tanto, cuando descubras
e incluso sospeches tener contratos poco sanos con otros, es importante despejarlos.
Algunos contratos deben liberarse porque usurpan el
libre albedrío de modo inapropiado.
Por ejemplo, he tenido numerosos clientes que tras el
final
de una relación no pueden olvidarla del todo y aceptar nuevas relaciones
en su vida. A menudo me encuentro con clientes que han establecido contratos como:
«Si cambias, volveré contigo» o «te esperaré
siempre» o bien «no me permitiré tener otra relación porque te abandoné y eso te
provocó mucho dolor y enfado».
También me he encontrado con contratos entre ex amantes, comprometiéndose a tener hijos juntos aunque
no pretendan reanudar su relación.
Estos tipos de acuerdos paralizan literalmente el área
vital en particular que controlan; no dejan cambiar de idea, olvidar o hacer lo
preciso para seguir adelante.
Si tiendes a absorber las emociones
y los problemas de los demás,
probablemente te ocurrió eso con tu padre, tu madre o con ambos cuando eras pequeño.
Muchas familias tienen al menos un miembro que actúa de vertedero emocional para
los padres y/o los otros hijos. Los contratos que regulan esto contienen variaciones
específicas, pero tienen similitudes.
Siguen unos ejemplos:
- Absorbes el miedo de tu madre para que sea más capaz de atender tus necesidades físicas.
- Absorbes la ira entre tus padres para que no se hagan daño o te lo hagan, pero a ti no se te permite expresar ira.
- Al ser el hijo mayor, te ocupas de las necesidades físicas y emocionales de los más pequeños poniendo tus propias necesidades en último lugar.
- Como tu madre ha dejado de atender y relacionarse sexualmente con tu padre, te conviertes en su esposa sustituta, absorbiendo su exceso de emociones y energías sexuales y permitiéndole tomar energía de tu segundo chakra cuantas veces lo precise.
- Tu madre te puede absorber la fuerza vital siempre que quiera porque te dio la vida y, por lo tanto, se lo debes.
- Te sientes culpable de ser una carga para tu madre o tu padre, así que te aprestas a absorber sus emociones y su dolor y a darles tu energía.
- Los miembros de la familia no reconocen el problema del padre o la madre con la bebida, su comportamiento violento, su mal genio, sus problemas económicos o cualquier otra cosa de la que se avergüence la familia.
- Absorbes el miedo de otra persona para demostrar que no la vas a herir como otros hicieron en el pasado.
- Cambias sexo por sostén económico.
- Nunca discrepas con el jefe para que no te despida.
- No te casarás hasta que muera tu madre ni vivirás lejos de ella. Así siempre estarás a mano si ella te necesita o está sola.
- La lista podría continuar indefinidamente. Al menos ya tienes una idea de la naturaleza de los contratos personales. También hay contratos sociales y planetarios.
- Ejemplos de contratos sociales son:
- Los que vivimos en la zona este de la ciudad no tenemos nada que ver con las otras razas, o seres inferiores en general, de la zona norte, y estamos de acuerdo en que los de la parte oeste son esnobs.
- Los miembros de nuestro grupo social no llevan colores chillones.
- Apoyamos el victimismo de cada uno jugando al «pobre de mi» y estando de acuerdo en que no tenemos una oportunidad en este mundo. «Desdicha en compañía» es otro modo de decirlo.
- Sólo nos relacionaremos con miembros de nuestra Iglesia porque somos las únicas buenas personas de la ciudad.
- Estamos de acuerdo en que todos en este planeta deben estar bajo el mando de, y responder a, un gobierno organizado. Si ese gobierno cuenta con entes oscuros que controlan y poseen a su jefe, debemos someternos también a ellos.
- Somos los únicos seres vivos que existen, no hay vida más allá de la Tierra.
- Las mujeres se mantendrán oprimidas mediante la mentira de Adán y Eva de que la mujer trajo la oscuridad sobre el planeta.
Despejando los contratos
Visualiza un documento legal en cuya parte superior figure la palabra «CONTRATO».
En la parte inferior del contrato, a un lado, verás tu propio nombre.
En el lado opuesto verás el nombre de la persona o grupo con quien has establecido el acuerdo. La primera vez que des estos pasos verás «los ciudadanos del planeta Tierra» en el lado opuesto al de tu nombre.
Ahora debes decirte de qué trata el contrato o visualizar las palabras del contrato si lo prefieres. La primera vez imagina que el contrato dice: «Los seres humanos de este planeta deben estar bajo el dominio de un gobierno oficial y de los entes que controlan el gobierno».
Escribe «Anulado» sobre el contrato de tu puño y letra, en letras grandes y rojas.
Rompe el contrato en dos y quémalo en un fuego de color normal.
Esta lista no pretende presentar a nadie como mala persona;
pretende hacerte caer en la cuenta de la naturaleza de los acuerdos psíquicos en
una sociedad que tiende hacia la represión emocional, la codependencia y la negación.
Siguen otros ejemplos corrientes
de acuerdos:
Hay más, muchos más. Puede que al menos un ejemplo de contrato tenga en ti
resonancias personales y puede que te hayan dado ideas sobre algunos no mencionados.
Puedes despejar estos acuerdos con el proceso siguiente.
Empieza con uno de los contratos
planetarios antes mencionados y luego formula uno propio.
Despejando los contratos
Cierra los ojos, conéctate a la tierra, extiende el
aura y coloca rosas en el aura y colores en los límites.
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